
Luchando por los abandonados, descuidados y heridos. Creemos que cada vida es preciosa y merece la oportunidad de prosperar.
Animal Shepherd es una organización sin fines de lucro dedicada a la protección de los animales y la naturaleza, estamos comprometidos con los animales que viven graves desafíos que de otro modo los dejarían sin una oportunidad. Brindamos un santuario sin jaulas donde pueden vivir seguros y libres de peligro.
Cada año, salvamos la vida de más de 200 animales sin hogar y brindamos cuidados diarios a aproximadamente 60 perros, 40 gatos y otros residentes de granja. Cada vida es tratada con dignidad, paciencia y compromiso a largo plazo.
Más allá del rescate, somos responsables de investigar casos de negligencia y abuso. Nuestro trabajo se extiende a la gestión de poblaciones silvestres y la provisión de alternativas para animales que enfrentan la eutanasia.
Nuestro trabajo se estructura en tres áreas estratégicas para asegurar un enfoque integral del bienestar animal y la sostenibilidad comunitaria.
Lo que comenzó como una misión para ayudar a gatos, perros y animales de granja se ha convertido en un santuario multifacético. Nuestras instalaciones constan de tres edificios principales diseñados para la comodidad y la curación.
"Los visitantes suelen describir nuestro espacio como un lugar de calma. Es un refugio donde la compasión y el respeto por la vida se sienten inmediatamente."
Más allá de los muros de nuestro santuario, nos dedicamos a la protección de los ecosistemas. Gestionamos una reserva ecológica donde se protege la biodiversidad.


Desde 2015, hemos restaurado activamente más de 80 hectáreas de ecosistemas locales. Mediante la reforestación estratégica, hemos plantado aproximadamente 5,000 árboles.
Nuestro enfoque combina la permacultura con la gestión ambiental para asegurar un futuro sostenible.
"Promovemos un profundo respeto por la vida y el mundo que compartimos, fomentando una ética de coexistencia."
— Ryan Cosgaya
Este proyecto está dedicado a la memoria de Cioli, 'Salvador de 100 vidas'. En las playas de Santander, forjado por las aguas gélidas del Cantábrico, un niño nacido en Holanda llamado Ryan aprendió de este hombre que el deber no se negocia y que la vida se defiende en silencio.
Ese niño fue su mejor discípulo. Hoy, bajo el cielo mexicano, esa misma voluntad ha salvado más de 1,000 vidas.
Gracias Cioli. La guardia continúa.
Hay muchas formas de apoyar a nuestros residentes. Ya sea mediante la adopción, el voluntariado o la donación, puedes ayudarnos a continuar.